Descripción
del Vector
La
fase aérea del Aedes aegypti y Aedes albopictus,
la cual inicia cuando éstos emergen de la última fase
acuática (pupa), es relativamente fácil de reconocer debido
a los colores y formas que los caracterizan: mosquitos negros con escamas
de color plateado en el tórax y apéndices locomotores.
Las escamas
de la región dorsal del tórax (mesonoto), dan la apariencia
de una lira para Ae. aegypti, una línea recta en Ae.
albopictus.

Aedes
aegypti
|
Aedes albopictus
|

Las
hembras del Ae. aegypti presentan antenas con pelos cortos y
escasos, los palpos son de un tercio o menos de longitud que la proboscis;
en cambio, en los machos las antenas son plumosas con pelos largos y
abundantes y los palpos son del tamaño de la proboscis.

Las
hembras de estos vectores son hematófagas y desarrollan su ciclo
biológico donde habita el hombre, son antropofílicas y
antropofágicas; los machos se alimentan de néctares de
plantas que se encuentran a su alrededor y frecuentemente están
cercanos a las fuentes de alimentación de las hembras para realizar
el apareamiento.
La
actividad de picadura es durante periodos de baja intensidad de la luz
solar; en general, se inicia al amanecer (6:00 a 8:00 hrs.) o antes
del anochecer (17:00 a 19:00 hrs.). Las curvas de actividad alimenticia
muestran que hay dos periodos de mayor actividad, más durante
el alba que por las noches. Sin embargo, la alimentación puede
estar condicionada a la posibilidad de obtener sangre de los habitantes
de las casas, pudiendo modificar su actividad y picar a cualquier hora.

La
etapa adulta es una fase en la vida del insecto especializada en la
alimentación, reproducción y dispersión. Generalmente
el apareamiento se realiza cuando la hembra busca alimentarse; se ha
observado que el ruido que emite al volar es un mecanismo por el cual
el macho es atraído. Una vez copulada e inseminada la hembra,
el esperma que lleva es suficiente para fecundar todos los huevecillos
que produce durante su existencia, no aceptando otra inseminación.
El
periodo de vida del mosquito adulto o de imago se ve afectada por las
características climáticas, principalmente la humedad
y la temperatura, pues condicionan sus actividades de alimentación,
reproducción y reposo. A una temperatura inferior a 4 °C
o superior a los 40 °C generalmente no sobreviven.

El
Ae. aegypti en condiciones naturales sobrevive en promedio de
15 a 30 días, alimentándose aproximadamente cada tres
días. La variación de temperatura y humedad, así
como la latitud pueden hacer variar estos rangos del ciclo de vida de
las cepas de mosquitos.

Dichas
condicionantes también influyen en su reposo, suele encontrarse
cerca de las habitaciones humanas o en el peridomicilio, posado en lugares
oscuros y protegidos, relativamente cerca del suelo.

En el estado de Guerrero se encontraron algunos especímenes a
varios kilómetros de la construcción más cercana,
lo cual no es habitual.

Se
ha medido la distancia del desplazamiento de vuelo de los mosquitos
entre las casas; la hembra de Ae. aegypti puede volar en un radio
promedio de 40 a 60 metros y por alguna razón, los machos se
desplazan hasta más de los 80 metros. La
distancia se halla influida, entre otras circunstancias, por la cercanía
de criaderos preferidos, la accesibilidad para alimentarse y por los
lugares de reposo. El
viento ocasionalmente los desplaza más lejos y también
pueden ser trasladados en vehículos terrestres (ferrocarril,
autobuses, llantas usadas), marítimos o aéreos a mayores
distancias.
Durante
la época de lluvias, las densidades se incrementan como consecuencia
de la disponibilidad de un número mayor de criaderos. Sin embargo,
esto no debe tomarse como un parámetro definitivo. El almacenamiento
de agua, sea por circunstancias culturales, por deficiencias en la red
del suministro de agua o porque se carece de este último, favorece
el incremento de las densidades de mosquitos Aedes y el desarrollo
de epidemias de dengue, aun cuando el factor de la lluvia no esté
presente.

Los
hábitos alimenticios de las hembras hematófagas de Ae.
albopictus son muy parecidos a los de las Ae. aegypti, aunque
prefieren alimentarse con más frecuencia afuera que dentro de
las casas. Sus preferencias pueden variar hacia otras especies de mamíferos;
en ocasiones se alimentan de animales de sangre fría, pero lo
hacen principalmente de sangre humana. En general el Ae. albopictus
produce una mayor cantidad de huevecillos que el Ae. aegypti.

Las
hembras de Ae. aegypti prefieren ovipositar en recipientes que
contengan agua limpia, mientras que las
Ae. albopictus lo hacen en recipientes con agua turbia que contenga
cierta cantidad de material orgánico en descomposición.
El Ae. albopictus tiene más habilidad de colonizar en
criaderos naturales, como huecos de árbol, axilas de las hojas
de algunas plantas y huecos de rocas; es común encontrarlo en
lugares con vegetación abundante.

Toda vez que los mosquitos han emergido, se alimentan por primera vez
entre las 20 y las 72 horas posteriores. Las alimentaciones subsecuentes
se efectúan aproximadamente cada tres días, con el objeto
de completar su ciclo gonotrófico; antes de alimentarse buscan
el sitio donde harán la oviposición.

Entre
cada ciclo gonotrófico se ha observado que, a diferencia de otros
géneros de mosquitos, el Ae. aegypti pica o se alimenta
varias veces de uno o varios huéspedes, hasta satisfacer sus
necesidades alimenticias, factor importante en su capacidad como transmisor
de enfermedades.
La
supervivencia de los mosquitos vectores en su fase adulta tiene un promedio
entre cuatro y ocho semanas, aunque puede variar por circunstancias
climatológicas; la hembra sobrevive más tiempo que el
macho y es más resistente a las variaciones de temperatura y
humedad ambiental.
El
desplazamiento de Ae. albopictus es mayor que el de Ae.aegypti,
con un promedio de 200 metros alrededor de sus criaderos, aunque puede
encontrarse a distancias mayores a los 200 metros de las casas de donde
obtiene su alimentación. Regularmente se alimenta una sola vez
entre cada ciclo gonotrófico. El lapso de ovipostura es de tres
a seis días.
La
mayor parte de la información que existe del Ae. albopictus
proviene de las cepas tropicales de esta especie en el continente asiático.
Se piensa que la cepa que ha infestado el norte de América es
originaria del norte de Asia. Sin embargo, debido a las grandes diferencias
observadas entre los mosquitos del trópico y los del norte de
Asia, aún no se sabe si el Ae. albopictus que se encuentra
en los estados del norte de México, pueda tener patrones como
los que hemos citado.
Ciclo
biológico del Aedes aegypti
