Más
que otras especies de mosquitos, el Aedes aegypti se alimenta
con frecuencia dos o más veces entre cada ovipostura, especialmente
si se le perturba; esta particularidad aumenta las probabilidades de
que ingiera y transmita el virus. El intervalo entre la ingestión
de sangre y la ovipostura puede ser de sólo 3 días, en
condiciones óptimas de temperatura y disponibilidad de huéspedes;
además, la hembra puede volver a alimentarse el mismo día
de la puesta de los huevecillos. La dispersión del vuelo es muy
limitada cuando se la compara con la de otras especies de mosquitos.
La hembra pasa a menudo toda su vida cerca del sitio de donde provino,
siempre y cuando disponga de hospederos, lugares de reposo y criaderos
para la ovipostura.